viernes, diciembre 22, 2006

La parte contratante

El Tribunal Constitucional alemán ha dictado sentencia desestimando la solicitud de Berlin para seguir recibiendo ayudas financieras del Gobierno y de los estados federales. Afirma el prestigioso Tribunal de Karlsruhe que el principio de solidaridad económico interterritorial establecido en la Ley Fundamental alemana tiene sus límites, sin que los estados estén obligados a sanear las cuentas de aquellos que incurren continuamente en pérdidas por no querer poner coto al excesivo endeudamiento. Los estados federales "pagadores" han acogido con indisimulada satisfacción el veredicto por ver en él una fórmula necesaria para meter en cintura a quienes incumplen sistemáticamente las previsiones presupuestarias para confiar después en las ayudas de saneamiento de terceros. "Quien se endeuda, paga", es lo que viene a sentenciar el Tribunal Constitucional alemán como aviso a navegantes.

Mientras tanto, en la Comisión Constitucional del Congreso, se discute el proyecto de reforma del Estatuto andaluz. La propuesta de reforma salida del Parlamento andaluz entre aplausos de quienes después la calificaron de ´brindis al sol` ha quedado desfigurada a golpe de enmiendas que afectan a más de la mitad del articulado y que, por responder a fórmulas de compromiso, empeoran la de por si escasa calidad técnica del texto (esta memez políticamente correcta de evitar eso del "lenguaje sexista" convierte su texto en un fárrago; alguien debería proponer la edición de una versión del futuro Estatuto adaptada a la Gramática de la Lengua Española). Tanta enmienda descubre el juego político al que se sometió a este texto en sede parlamentaria regional; no se merecían ni el Estatuto ni los andaluces que sus promotores sometieran una norma de esta importancia a intolerables escaramuzas de política baja y claro interés partidista.

Este continuo manoseo del texto estatutario recuerda a la escena de Marx (Groucho) en Una noche en la Ópera: "La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?".
-"Andalucía es una realidad nacional en el marco de la indisoluble unidad de la Nación española. ¿Qué, a que le gusta más ahora?"
- No, eso no está bien. Quisiera volver a oirlo.
- Andalucía es una realidad nacional en el marco de la indisoluble unidad de la Nación española.
- Ahora suena mejor, pero no acabo de convencerme.
- Si quiere se lo leo otra vez.
- Sólo la primera parte.
- ¿Lo de la indisoluble unidad o la parte de la realidad nacional?
- ¿Y si lo vinculamos a la Asamblea de Ronda?
- ¿Pero qué parte? ¿La de la realidad nacional?

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